[Español Abajo]
The Trump administration could evict nearly 80,000 people unless we speak out against a proposed change in who can access subsidized housing.
For decades, the Department of Housing and Urban Development (HUD) has allowed people living in mixed-status households to access federal housing subsidies. Now, the Trump administration has proposed a new rule that would ban entire families from federally subsidized housing programs if even one person in the household cannot provide proof of eligible immigration status.
This proposed rule is a continuation of the anti-immigrant myth accusing non-citizens of overutilizing social support programs. In reality, this rule will only serve to punish individuals and families living in mixed-status households by revoking their access to this critical support.
This proposal would have far-reaching effects, impacting any household currently living in HUD-funded housing with a family member who is undocumented or who has an immigration status that makes them ineligible to receive HUD assistance, such as DACA, TPS, student visas, work visas, or visas for survivors of violence.
The Trump administration is trying to blame the housing crisis on immigrants, but this proposal would only serve to force thousands of families—including many of the 173,000 Washingtonians who live in subsidized housing—to choose between separating to keep some members housed or staying together, facing homelessness and the long-term consequences that come with it.
And during a legitimate housing crisis, this rule would actually reduce funds for HUD housing assistance for everyone, as it diverts scarce resources away from providing affordable housing, to verifying tenants’ citizenship status.
The good news is that we’ve been here before, and we won. The Trump administration tried this once during his first term, but thousands of us came together across the country to push back, and the rule was withdrawn before it could take effect.
That’s why our voices matter right now. Federal agencies like HUD depend on public comments to hear how their policies and actions might affect us, and they are required by law to read and consider the comments they receive.
Each and every comment can make a difference in whether thousands of mixed-status families can stay together in their homes.
Thank you for taking action with us.
In solidarity,
The Washington Immigrant Solidarity Network
P.S. If you’re able, please share this action with your network on Facebook and Instagram to ensure everyone who cares about this is heard before the April 21 deadline!
[ENGLISH ABOVE]
La administración de Trump podría desalojar a casi 80,000 personas a menos que denunciemos el cambio propuesto en las condiciones de acceso a viviendas subvencionadas.
Durante décadas, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés) ha permitido que las personas que viven en hogares de estatus mixto accedan a las ayudas federales para la vivienda. Ahora, la administración de Trump ha propuesto una nueva norma que excluye a familias enteras de los programas de vivienda subvencionados por el gobierno federal si tan solo una persona del hogar no puede presentar pruebas de estatus migratorio válido.
Esta norma propuesta refuerza el mito antiinmigrante al acusar a los no ciudadanos de utilizar en exceso los programas de ayuda social. En realidad, esta norma solo serviría para castigar a las personas y familias que viven en hogares de estatus mixto, ya que les impediría acceder a esta ayuda tan importante.
Esta propuesta tendrá un gran impacto y afectará a cualquier familia que viva en una vivienda financiada por el HUD y que tenga un miembro indocumentado o con un estatus migratorio que no le permita recibir ayuda del HUD, como DACA, TPS, visados de estudiante, de trabajo o para víctimas de violencia.
La administración de Trump quiere culpar a los inmigrantes de la crisis de la vivienda, pero esta propuesta solo serviría para obligar a miles de familias, incluyendo a los 173,000 residentes de Washington que viven en viviendas subvencionadas, a elegir entre separarse para que algunos miembros mantengan su vivienda o quedarse juntos y enfrentar el desalojo y la falta de hogar, además de sufrir las consecuencias que eso trae a largo plazo.
Y en plena crisis de vivienda, esta norma recortaría los fondos destinados a las ayudas de vivienda del HUD para todos, ya que desviaría los pocos recursos disponibles de la creación de viviendas asequibles a la verificación de la ciudadanía de los residentes.

Ya hemos pasado por esto y hemos ganado. La administración de Trump intentó esto una vez durante su primer periodo, pero miles de personas de todo el país nos unimos para oponernos y retiraron la norma antes de que entrara en vigor.
Por eso nuestra voz es importante ahora mismo. Las agencias federales, como el HUD, dependen de los comentarios del público para saber cómo sus políticas y acciones pueden afectarnos, y la ley les obliga a leer y tener en cuenta los comentarios que reciben.
Cada uno de estos comentarios puede permitir que miles de familias de estatus mixto sigan viviendo juntas en sus hogares.
Gracias por tomar acción con nosotros.
En solidaridad,
La Red de Solidaridad de Inmigrantes en Washington
P.D.: Si puede, comparta esta iniciativa con su red de contactos en Facebook e Instagram para asegurar que todas las personas interesadas en este tema sean escuchadas antes de la fecha límite del 21 de abril.


